Presentación del Camino Neocatecumenal en el Seminario

El Camino Neocatecumenal anuncia el Kerigma como Buena Noticia, Dios ha querido salvar a todos los hombres, nos llama a la conversión y nos invita a reconocernos pecadores y necesitados. Dios nos habla a través de nuestra historia, y en Jesucristo vemos cumplida la Escritura y la historia de la salvación. 

El Neocatecumenado empieza en la parroquia a petición del párroco, con unas catequesis durante dos meses, concluyen con una convivencia de tres días. Se anuncia el Kerigma. Se invita a vivir la vida cristiana desde la Palabra,la Liturgia y la Comunidad.

Si uno no conoce la Iglesia, es la oportunidad, a mi me enamoró, – nos cuenta el padre Salvador David responsable del grupo itinerante en Aragón. Con Jóvenes solos no se inicia el camino,- continua- tampoco solo con mayores, debemos saber que somos el pueblo de Dios. Yo empecé con 14 años, después tuve mi comunidad, preparaba la Palabra en casa de una hermana de 80 años y lo hacia con mucho gusto. A mi edad hubiera preferido estar con jóvenes. Yo nunca lo hubiera aceptado si no fuera por la comunidad.  Disfrutaba con todos los hermanos.

¿Que hay de diferente entre el camino y otro grupo de la Iglesia? Definir el camino es difícil, hay que vivirlo por que tiene mucha acción cristiana, no es un grupo ni un movimiento, es una iniciación cristiana con el apoyo del obispo, es iniciar la fe en una pequeña comunidad, tiene estructuras diocesanas, es la misma parroquia, el Papa en la inauguración del año de la fe dice; “el bautismo es un camino, y un camino  que dura toda la vida”.

Podemos preguntarnos ¿Qué es la fe? ¿Nacemos con la fe?  Lo que hacemos nosotros es curioso, es una iniciación  cristiana desde cero. Imitamos al apóstol San Pablo, nosotros  en las parroquias y el apóstol en la sinagoga, era itinerante. Nosotros  formamos un grupo itinerante, cuando un párroco nos llama nosotros vamos o enviamos un grupo de catequistas.

D. Salvador David nos y os invita a participar de una catequesis. Tenemos comunidades en Zaragoza en las parroquias de San Braulio, San Valero, Santa Engracia, Santa Mónica, San José de Calasanz.

Durante el tiempo de Pascua y a partir del 16 de Abril, en San Pedro Arbués sita en  Avda. Navarra 43, los lunes y los jueves a las 8: 30 PM, tendremos catequesis donde todos pueden participar.

La misión de la Iglesia es anunciar a Jesucristo y llevar a los hombres a su encuentro. Si mañana vais a ser presbíteros – dirigiéndose a los seminaristas – debéis llevar a los hombres allá donde está Cristo, Y ¿Dónde esta Jesucristo? en el Sagrario, en los pobres, en los sacramentos, en los presbíteros, en el obispo. Está en toda la Iglesia.

Todas estas presencias le sirven al que tiene fe,  pero a quien no tiene fe es difícil que vea a Cristo en los enfermos y en los pobres, porque hace falta demasiada fe.

 En la iglesia primitiva  se conocían, y le gente decía; “Mirad como se aman”. No puedo ir a misa y amar al que esta a mi lado, para amarlo tengo que conocerlo y esos es lo que hacemos en el Catecumenado, amamos al hermano como es y sin exigirle nada.

 El testimonio de un matrimonio del Camino…

Don FelipeDoña Consuelo, nos cuentan de su comunidad y de su matrimonio, dicen: En la comunidad hemos visto lo que es el amor, varios hermanos han muerto en nuestras manos, el Señor te da un amor especial, un amor que no espera. Somos una familia.

Don Felipe Dice; Éramos funcionarios, no teníamos problemas económicos, con tres hijos hermosos, la tercera nació en el camino. Mi madre murió y quedé vacío. Pero… ¿Qué fundamenta mi vida?  Me han invitado a las catequesis y estas me marcaron.  Ponía a mi familia delante de todo,  mi vida ha cambiado, en mi mujer y mis hijos he visto el amor.

Doña Consuelo  nos cuenta; Mi matrimonio es llevado por Dios, yo lo idealizaba, mis conceptos eran el de un matrimonio perfecto. El Señor lo ha llevado como ha querido, he podido morir a mi esposo y a mis hijos. Creí haber nacido para mandar, trabajé en un colegio 15 años como directora, durante 40 años en la enseñanza, hoy me someto voluntariamente por amor y no me siento dominada por la fuerza, todo esto me lo ha dado el Señor en la Iglesia, esto me da la vida. No puedo pasar un día enfadada con mi esposo. No puedo estar mal con el que está a mi lado.

El Señor ha ido construyendo mi vida como ha querido, descubro que me ama gratuitamente, me siento amada incluso cuando le he defraudado, es un regalo ver a mis hijos en la Iglesia y con matrimonios cristianos.

Agradecemos a los catequistas por la visita al seminario y por presentarnos con su experiencia lo que significa vivir en comunidad.

 C.E.A.M (Seminarista)