Nos visita la delegación episcopal de patrimonio

whatsapp-image-2016-11-15-at-21-35-53Ayer, martes comunitario, nos visitó don Mario Paul Gállego delegado episcopal de Patrimonio. En primer lugar, nos presidió la celebración de la Eucaristía a las 8 de la tarde, para después disfrutar con nosotros de la cena y un rato de tertulia.

En esta última comenzó hablándonos de su vida, y nos dio un dato que nos sorprendió mucho a todos los presentes, que desde los 4 a los 14 años estuvo en campos de concentración entre Francia y Alemania. También nos contó sus primeros andares sacerdotales en varias parroquias rurales, y sus -ya no tan iniciales- trabajos sacerdotales en varias parroquias de la ciudad, hasta terminar en su actual puesto de trabajo, párroco de la iglesia de San Gil.

Acto seguido entró en el tema que nos reunía, el patrimonio artístico de nuestra diócesis. Nos dejo claro que nuestra misión respecto al patrimonio el día de mañana es cuidarlo. Y que desde la delegación “no solo mantenemos los bienes, sino que también los dignificamos”, a la vez que resaltaba que “hoy en día tenemos parroquias en las que el mantenimiento es una tarea muy difícil”.

whatsapp-image-2016-11-15-at-21-35-52Pasada una media hora comenzamos un diálogo con don Mario en forma de preguntas y respuestas. Destacamos las más relevantes:

P- ¿Cuando estemos en una parroquia qué tenemos que hacer respecto al patrimonio?

R- Lo primero que tenéis que hacer es pedir en el Arzobispado una copia del inventario de vuestra parroquia. Además el sacerdote saliente os ha tenido que dejar una lista con el patrimonio que deja. Y debéis de saber que desde ese momento sois los responsables.

P- Algunos bienes que son muy buenos se han alejado de su fin cultual, es una pena ¿qué piensa al respecto? ¿Tan difícil es encontrar un equilibrio entre el sostenimiento económico y el aprovechamiento cultural?

R- Respecto a la primera pregunta, efectivamente, es una pena, pero en muchas ocasiones el estado de la obra lo requiere para su conservación. En relación a la segunda pregunta, reiterar que no es fácil el mantenimiento. Muchísimas reformas o restauraciones son llevadas a cabo gracias a convenios con la diócesis, con los ayuntamientos o con la Delegación del Gobierno. En este punto me gustaría añadir que no solo conservamos lo que tenemos, sino que intentamos que las iglesias contemporáneas tengan arte contemporáneo.

P- Uno de los pilares de la economía es el turismo, y aquí tiene mucha importancia el “turismo religioso”, ¿qué criterio se sigue para decidir que obras se exponen y cuales no? ¿y cómo funcionan las cesiones temporales que hacen algunas parroquias al museo Alma Mater?

R- En Zaragoza tenemos el inconveniente de que casi siempre el “turismo religioso” se reduce al Pilar y La Seo. Por esta razón tenemos intención de crear un recorrido por las iglesias del casco romano. Pero es complicado, pues tenemos que combinar de un modo equilibrado el tener iglesias abiertas -sin dar oportunidad a robos- para su visita, con el cuidado, la delicadeza y la responsabilidad para con el patrimonio que tenemos. En relación a este tema, diría que no se expone nada -y aquí me refiero al museo Alma Mater- que se esté utilizando para el culto, aunque es cierto que algunas piezas no vuelven a su lugar de origen por las razones que he dicho antes. En lo que se refiere al museo, casi todo va y vuelve a su lugar de origen, puesto que hay mucho movimiento, exposiciones que comienzan, otras que terminan, etc.

P- ¿Que valor tiene el retablo que tenemos aquí en el seminario?

R- Tiene muchísimo valor, solo recordaros que el autor tiene 2 retablos en La Seo. Aunque también es cierto que no tenéis la pieza central original, una Visitación. La cual creemos que se perdió.

P- ¿Cuál es la pieza más antigua que tenemos en la diócesis?

R- Yo te diría que son los sepulcros paleocristianos del siglo IV que encontramos en la basílica de Santa Engracia.

Después de este rato tan enriquecedor, solo nos quedó darle las gracias por su visita y por compartir su saber con nosotros. ¡Muchas gracias don Mario! Aquí tiene su casa.