El Seminario entrevista a… Pilar y Álvaro


Click en la foto para ver el vídeo.

Hoy entrevistamos aPilar y Álvaro. Éste estudió derecho y actualmente trabaja como abogado, Pichu (como le gusta que le llamen) también estudió derecho y trabaja en el departamento de reclamaciones de una empresa.

¿Cómo os conocisteis?

Álvaro: Nos conocíamos de vista, al estudiar lo mismo, pero no hablábamos, simplemente de “hola y adiós”. Nos reencontramos una semana santa, yo soy costalero de la Humildad y el Domingo de Ramos al salir de debajo del paso frente al templo de la Magdalena estaba Pichu, cuando sales de debajo de la virgen no te enteras muy bien de donde estás, y sin saber cómo nos vimos y comenzamos a hablar.

¿Cómo fue vuestro noviazgo?

Pichu: Nuestro noviazgo duró dos años menos dos meses…Al principio coincidió que teníamos mucho tiempo y lo pasábamos juntos, hablábamos sobre “todo lo que teníamos que hablar”. Álvaro iba a irse a Méjico, Pero al final decidió quedarse en España y hacer un máster… Cada año ha sido distinto, ya que Álvaro estuvo viviendo en Madrid, esto nos ha enriquecido.

Álvaro: Yo sabía que me quería casar con Pichu, y (es una chorrada) pero siempre había querido comprarme un buen coche; comencé a trabajar y un buen día fui al concesionario, ya lo tenía casi comprado y cuando estaba “a punto de caramelo” me paré a pensar y me dije: “pero, si yo en verdad lo que quiero es casarme…” Al sábado siguiente se lo dije a mis padres, al siguiente fui a comprar un anillo y al siguiente le pedí compromiso.

La familia nos ha marcado mucho a los dos, tenemos una formación parecida, unos valores parecidos…

Pichu: Me hacía mucha ilusión cuando íbamos a misa juntos, la fe ha marcado nuestro noviazgo. Nuestros paseos solían acabar en el Pilar viendo a la virgen.

Álvaro: A demás le pedí matrimonio en la capilla de la sagrada familia de Torreciudad, un sitio muy especial para mí.

Pichu: No me acuerdo muy bien que me dijo, pero me quede en shock… Le dije que si, Jajaja.

¿Cómo habéis vivido estos primeros meses de matrimonio?

Álvaro: Aún estamos en periodo de adaptación, tenemos divididas las tareas del hogar…

Pichu: Es la primera vez que vivimos en común y lo llevamos con mucha ilusión. Las cosas que antes no tenían tanta importancia ahora la han cobrado; cocinar juntos (y que nos salga rica la comida, jejeje), sentarnos a cenar…

Álvaro: Poner la lavadora y que nos salga la ropa desteñida… Es un mundo…

¿Cómo os influye la fe en vuestra vida cotidiana?

Pichu: En mi trabajo la fe me ayuda sobre todo a valorar la paciencia, la calma…Al trabajar voy todos los días a dejarme la piel, viviéndolo con felicidad.

Álvaro: La fe me ayuda a no quejarme tanto, al comenzar a trabajar y ser el último en llegar te toca esforzarte de forma especial, también me recuerda que hay que tratar a todo el mundo de la mejor manera posible, sin pagar con los demás nuestros propios problemas.

¿Qué es para vosotros un sacerdote?

Pichu: Para mí el sacerdote es un apoyo, desde pequeña en mi familia la figura del sacerdote está muy marcada, tengo un tío jesuita, que ha vivido toda su vida en Venezuela. En el colegio (estudié en jesuitas) también sentía una fuerte admiración por los curas que allí estaban y creo que a todos los que pasamos por el cole nos trasmitieron unos valores que calan hondo, y te das cuenta de que están ahí cuando vas creciendo. También veo importante tener un acompañante espiritual, para mí es un pilar fundamental, sabes que a él le puedes contar lo que quieras, con total libertad.

Álvaro: Durante toda mi vida siempre ha habido algún sacerdote a mi lado, son las personas que mejor te conocen y saben todos los entresijos de tu alma.

Como jóvenes creyentes, ¿Qué le diríais a vuestros amigos o familiares alejados de la fe?

Álvaro: creo que hoy la gente, de mi alrededor ya no es atea, en el fondo creen en Dios, pero hay algunos que tienen “pereza espiritual”. Hay amigos que me tienen como referente y cuando tienen alguna duda me preguntan, siempre hay espacio para el diálogo.

Pichu: En general me muevo en un ambiente cercano a la Iglesia, pero al irme de Erasmus, las personas con las que estaba veían que los domingos iba a misa y a algunos les chocaba… lo vivo con naturalidad y creo que el ejemplo les puede ayudar.

¿Sois felices? ¿Qué horizonte tenéis en vuestras vidas?

Álvaro: ¿Felices? ¡Claro que sí!, por lo menos yo… jajaja

Pichu: Creo que es importante aprender a disfrutar de la rutina, vivir feliz en la rutina, en lo pequeño de cada día.

Álvaro: Así, como horizonte un poco a corto plazo, crecer en esta “pequeña familia” que hemos formado. Pero todo esto se resume en querer ser santo, ese es nuestro mayor horizonte como cristianos.

Add a comment